Las propiedades curativas del agua de mar se basan en sus tres ejes de acción que, universalmente, son los fundamentos de todos los tratamientos: re equilibrar lo que se ha desorganizado en el organismo, dándole todos los nutrientes que necesita, para que las funciones de las enzimas ayuden a la auto reparación y regeneración de los órganos y aparatos que funcionaban mal.

Por ejemplo, el metabolismo de un obeso independientemente que no sepa comer, no funciona con normalidad. Si el obeso cumple con las normas que se dictan en este libro y, además, ingiere agua de mar, el proceso de la pérdida de peso se acelerará, por la sencilla razón de que el agua de mar, con todos sus nutrientes e información sabia, activará su metabolismo para que las grasas se consuman con más rapidez. Quien pretenda no regular su alimentación racionalmente, no es candidato a acelerar el proceso de combustión de sus grasas.

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